jueves, 2 de marzo de 2017

Himnos del XIX


-->Liberales y absolutistas también tuvieron sus himnos en la historia del S. XIX.

Se conoce por Himno de Riego a la marcha militar decimonónica de inspiración de los tradicionales himnos militares con acento al pasodoble y de la "Marsellesa" de referencia en aquella época; compuesta por José Melchor Gomis dedicada al Teniente Coronel Rafael de Riego. Fue el himno nacional durante el Trienio Liberal de 1820-1823 y oficial en la Segunda República Española. Durante la Primera Guerra Carlista era cantado por las tropas liberales, siendo prohibido durante la Década Ominosa de Fernando VII y parte del reinado de Isabel II.
Riego fue un símbolo de los liberales de España durante el siglo XIX y principios del siglo XX, se alzó contra el absolutismo de Fernando VII en la localidad de Las Cabezas de San Juan, provincia de Sevilla (1 de enero, 1820) para instaurar un nuevo régimen constitucional que tendría como norma básica la pionera Constitución de 1812, redactada ocho años antes por las Cortes de Cádizla Pepa. y popularmente conocida como. Wikiperia..




 

El Trágala fue la canción que los liberales españoles utilizaban para humillar a los absolutistas tras el pronunciamiento militar de Rafael del Riego en Cabezas de San Juan, al comienzo del periodo conocido como trienio liberal. Particularmente la sátira se dirige contra Fernando VII, que en 1820 fue obligado a jurar la Constitución de Cádiz cuando pronunció su famosa frase "Caminemos todos, y yo el primero, por la senda constitucional". Se dice que propio General Rafael de Riego ordenó, al entrar en Madrid, que se difundiera esta composición. Evidentemente, tras la intervención de las potencias de la Santa Alianza (Expedición francesa de los Cien Mil Hijos de San Luis al mando del duque de Angulema), pasó a ser un símbolo de la resistencia contra la represión política de la Década Ominosa.
El modelo de esta y otras canciones políticas fueron sin duda las canciones propagandísticas de la Revolución francesa, como el Ah! ça ira, con el que tiene alguna similitud en su sonoridad.
Al igual que otras expresiones, como el ¡Viva la Pepa!, su sentido original se extendió con un significado algo diferente, y trágala ha pasado a significar en el lenguaje coloquial "imposición".
El Trágala, con diferentes letras, se siguió cantando en España como símbolo izquierdista contra la derecha y anticlerical contra la Iglesia católica y republicano contra la monarquía en distintas coyunturas históricas, notablemente durante la Segunda República española y la guerra civil. Hubo muchas versiones de la letra de autoría anónima y popular Wikipedia...



Tú que no quieres
lo que queremos
la ley preciosa
do está el bien nuestro.
¡Trágala, trágala,
trágala perro!
¡Trágala, trágala,
trágala perro!
Tú de la panza
mísero siervo
que la ley odias
de tus abuelos.
porque en acíbar y lloro ha vuelto
tus gollerías y regodeos
Tú que no quieres
lo que queremos
la ley preciosa
do está el bien nuestro.
¡Trágala, trágala,
trágala perro!
¡Trágala, trágala,
trágala perro!
Busca otros hombres,
otro hemisferio,
busca cuitado
déjanos quietos,
donde no sabe
que a voz en cuello
mientras vivieres
te cantaremos:
Tú que no quieres
lo que queremos
la ley preciosa
do está el bien nuestro.
¡Trágala, trágala,
trágala perro!
¡Trágala, trágala,
trágala perro!
Dicen que el «¡Trágala!»
es insultante
pero no insulta
más que al tunante.
Y mientras dure
esta canalla
no cesaremos
de decir ¡Trágala!'
¡Trágala, trágala,
trágala perro!
¡Trágala, trágala,
trágala perro!|Trágala. Canción popular, Cádiz.


La Marcha de Oriamendi o simplemente Oriamendi es el himno del carlismo. Su nombre viene del de una batalla que tuvo lugar en el monte homónimo, situado en las inmediaciones de San Sebastián, en 1837, durante la Primera Guerra Carlista en el que el ejército carlista derrotó al cristino.

Este es el principal canto que entonaban los Carlistas desde la I Guerra. Cuando resurgieron durante la Guerra Civil del 36, también recuperaron el himno, aunque tuvieron que cambiar la estrofa que habla del retorno del rey de España, puesto que Franco no pretendía restablecer la monarquía.

Por Dios, por la patria y el Rey
Lucharon nuestros padres.
Por Dios, por la patria y el Rey
Lucharemos nosotros también.

Lucharemos todos juntos
Todos juntos en unión
Defendiendo la bandera
De la Santa Tradición. (bis)

Cueste lo que cueste
Se ha de conseguir
Venga el rey de España
A la corte de Madrid. (bis)

Por Dios, por la patria y el Rey
Lucharon nuestros padres.
Por Dios, por la patria y el Rey

La Marcha Real es uno de los himnos nacionales más antiguos de Europa: su primera mención aparece en 1761Libro de la ordenanza de los toques de pífanos y tambores que se tocan nuevamente en la infanteríaMarcha Granadera o Marcha de Granaderos, sin autor conocido. en el de Manuel de Espinosa de los Monteros. En este documento está escrita su partitura y es titulado
Se apunta a que pudiera haber sido un regalo del Rey Federico Guillermo I de Prusia, llamado el «Rey Sargento», a su sobrina y ahijada María Amalia de Sajonia con motivo de su boda con el Rey Carlos III, entonces Rey Carlos VII de Nápoles en 1738.
En 1770, el rey Carlos III declaró Marcha de Honor a la Marcha de Granaderos, y con ello formalizaba la costumbre de interpretarla en actos públicos y solemnes. Es durante el reinado de Isabel II cuando se transforma en himno oficial.
Tras la Revolución de 1868, el general Prim convocó un concurso nacional para crear un himno oficial, pero se declaró desierto, aconsejando el jurado que continuara considerándose como tal la Marcha de Granaderos


La Marcha Real, no posee letra oficial. Sin embargo, se han escrito varias letras para usarlas oficiosamente junto a la melodía, a menudo con gran aceptación. Los más antiguos versos se remontan al año 1843, compuestos por Ventura de la Vega:
Venid españoles
Al grito acudid.
Dios salve a la Reina,
Dios salve al país.

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